La idea del relativismo es bastante atractiva para ciertas personas en los más distintos ámbitos. Me gustaría señalar que aquel relativismo no se puede defender porque puede conllevar al conocido etnocentrismo. El relativismo ensimisma a los mismos sujetos, culturas y/o esquemas, negando las demás opiniones, y en consecuencia el desencadenamiento de conflictos e ignorancia.
Es mejor hablar de diferencias de opiniones y no de diferencias de visiones de mundo, porque al hablar de diferencias de visiones de mundo estamos en una posición más negada al dialogo. Asimismo, si se quisiera hablar de un puro esquema que organiza el mundo, tampoco es capaz de entenderse, porque el desacuerdo sería un sinsentido.
Hablar de esquemas conceptuales sólo genera dogmas. Remítase a las peleas paradigmáticas entre los objetivistas, los subjetivistas y los intersubjetivistas en las ciencias, recordemos por ejemplo el escándalo del físico Alan Sokal y su texto en contra de las posiciones posmodernas de las ciencias sociales. Asimismo, recordemos la guerra de los treinta años. O también las luchas entre políticas expansionistas en contra el terrorismo de medio-oriente. Como ven, esto pasa si se habla en términos de relativismo conceptual