El invierno ha pasado desde la mitad, la primavera floreció de una forma raudal, el verano nos quemó hasta producir insolaciones y quemaduras. Pero ha llegado el otoño. Las hojas verdes que tornaron amarillas empezaron a caer lentamente una tras otra. ¿Qué significa todo eso? el viento, las nubes, y el atardecer temprano, acaecen de tal forma que alivian todo lo ruin que pudo ser el sol y sus consecuencias. Es tiempo de volver a nuestros refugios íntimos, disfrutar como el viento nos alivia, dejarnos llevar por él, y esperar al invierno de sopor fascinante, una primavera de vida y descubrimientos, y un verano de aventuras sin insolaciones y quemaduras.
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